Cartel para el XV Aniversario del Castellón Chapter HOG

Diseñado utilizando Illustrator y Photoshop, en tamaño A3


La navaja de Ockham en el diseño

¿Sabías que los diseñadores pueden utilizar una herramienta que los matemáticos, filósofos y otros académicos han sabido de hace cientos de años? Se llama la Navaja de Occam, y es una ley que establece, en esencia, que la solución más sencilla suele ser la mejor o la más correcta. Por ejemplo, si su cliente llega tarde a una reunión, probablemente es mejor asumir que él o ella han tenido problemas con el tráfico. Es una explicación más simple y más probable que, por ejemplo, suponer que el cliente fué secuestrado por alienígenas y que tuvo que pelear con un sinfín de monstruos para llegar a la reunión a tiempo.

¿Por qué afeitarte cuando puede dejarte crecer la barba?


[Continúa aquí, en inglés]

Productividad: qué son los estilos y para qué se utilizan

El problema


Incluso aún cuando no manejemos un programa profesional de maquetación de documentos, como puedan ser InDesign o QuarkXPress, y nos limitemos a redactar artículos o documentos en nuestro procesador de textos habitual, la tarea de formateo del texto suele ser ardua y complicada.

Queremos que el documento final quede lo mejor posible, que sea claro y sencillo, pero a la vez que esté bien estructurado, que se distingan bien los párrafos unos de otros, los rótulos y cabeceras de apartados, las listas, las tabulaciones... Utilizar asiduamente todos estos elementos en un documento puede constituir un auténtico engorro si no los planificamos con antelación a la redacción del mismo.

¿Qué son los estilos?


Imaginemos que ponemos todos los titulares de apartados en un tamaño de letra diferente del cuerpo de texto general, y en negrita, y que al final de la redacción del documento cualquier circunstancia nos obliga a modificar dicho tamaño. Hacerlo uno por uno es un trabajo tedioso y nos obligará a recorrer todo el documento una y otra vez para no olvidar ninguno, con la consiguiente pérdida de tiempo. Para evitarnos tanto trabajo inútil existen los estilos.

Los estilos son un conjunto de características formales que se les otorga a unos caracteres, frases o a un párrafo de un documento para que puedan ser utilizados en diversas ocasiones manteniendo siempre la misma apariencia y coherencia entre todos ellos. Por ejemplo, un estilo de párrafo podría ser el compuesto por el tipo Verdana, con un tamaño de 14 puntos, en negrita, interlineado doble y con un espacio después de párrafo de 6 milímetros. A ese estilo creado deberemos darle un nombre que nos permita identificarlo después perfectamente a la hora de aplicarlo.

Creación de estilos en InDesign

Creación de estilos en Open Office Writer


¿Dónde se crean los estilos? 


Bueno, lógicamente en cada programa la opción es diferente, aunque hay elementos comunes a todos ellos: debe existir un comando de menú denominado Estilos, y normalmente suele incluirse en el menú Formato o similar. Allí se desplegará una ventana parecida a las anteriores desde la que modificar o crear nuestros estilos personalizados.

Podemos crear tantos estilos diferentes como queramos o necesitemos, pensando en que luego van a ser aplicados a ciertas secciones de nuestro documento.

¿Cómo se aplican los estilos?


Una vez creados los estilos, aplicarlos es muy sencillo: seleccionamos el texto o párrafo al que deseemos aplicar el estilo, vamos a la Ventana de Estilos desde la que los creamos y hacemos clic con el ratón sobre el estilo elegido. Automáticamente la porción de texto seleccionada tomará las características que hayamos definido como tal. Así iremos operando con todos los párrafos o frases que queramos convertir en Titulares.

Pero lo más importante viene a continuación: si en un momento determinado deseamos cambiar alguna característica de algún estilo, todos los párrafos etiquetados bajo dicho estilo cambiarán automáticamente también, y todos a la vez; no tendremos que ir uno por uno modificándolos, ya que el estilo lo hace por nosotros.

Lógicamente, aquí apreciamos claramente su utilidad, porque quizá en un documento breve no sean del todo necesarios, pero imagináos maquetando una revista gráfica, o un periódico, o un libro de texto de 1.000 páginas.

Procurad, pues, utilizar los estilos siempre que podáis, aún incluso en documentos breves, y nuestro trabajo será más productivo y de aspecto más profesional.

¡Es la Usabilidad, estúpido!

Don Google tiene un objetivo: proporcionar resultados de calidad a las búsquedas de los usuarios, y esto es así porque redunda en las visitas que recibe su buscador, en sus ingresos, en sus productos, en su desarrollo empresarial. Para ello refina y refina los algoritmos de su buscador cada vez más, desechando la paja y yendo al grano. Lo que ayer eran criterios válidos de posicionamiento para una web hoy no lo son tanto; ahora premia sobre todo la calidad de los contenidos por encima de cualquier otra consideración, estética o de programación interna de las webs.

Los SEO se tiran de los pelos: webs que antes optimizaban según ciertos criterios ahora se ven de repente relegadas a posiciones bajas sin haberlas modificado ni un ápice. ¿Qué está ocurriendo, cómo entender de una vez las pretensiones del gigante?

En Internet, no nos engañemos, siempre han triunfado las webs que proporcionan contenidos de valor, independientemente de su SEO interno. Todas las ideas y venidas de los SEO intentando acoplarse a los requerimientos de Google se han visto abocadas al fracaso si la web en cuestión no ofrecía contenidos relevantes. Lo único que no ha cambiado desde el principio, ni cambiará, es mantener una buena usabilidad en las páginas, y esto no requiere de ningun esfuerzo sobrehumano, ni de conocimientos avanzados.

Jakob Nielsen lo venía ya anunciando desde mediados de los ‘90: sin unos buenos contenidos y una buena usabilidad, ninguna web será visible significativamente en Internet. Mantener ambas cosas regularmente no es ninguna heroicidad, aunque requiere de dedicación y trabajo constante. Luego los resultados, casi siempre satisfactorios, suelen venir solos.

Sobre la creación de contenidos hay pocas reglas generales: ser original, aportar valor y estar actualizado, fundamentalmente. Respecto a la Usabilidad sí habría que marcarse a fuego unas reglas mínimas que harán que una web funcione, o al menos que no sea estigmatizada por Google:

  • Ve al grano, abandona lo superfluo.
  • Haz que el usuario consiga lo que quiere fácilmente, no le hagas perder el tiempo. Proporciónale toda la ayuda que necesite.
  • Déjale el control al usuario, no le dirijas, que él tenga pleno poder sobre la web, pero muéstrale siempre dónde está.
  • Mantén siempre que puedas los estándares de Internet con respecto a la navegación.
  • Proporciona elementos de feedback, y estáte atento a ellos.
  • Si tu web es bonita, los usuarios la visitarán una sola vez; si además es útil, la visitarán continuamente. 


Página web del Castellón Chapter HOG

Página web del Castellón Chapter HOG

HTML y CSS


Site del periodista y escritor Mauricio J. Schwarz

Site del periodista y escritor Mauricio J. Schwarz

HTML y CSS


Página web de la consulta de Urología del Dr. Alfonso Albella

Página web de la consulta de Urología del Dr. Alfonso Albella

Rediseño y adaptación de una plantilla de Blogger.