¡Es la Usabilidad, estúpido!

Don Google tiene un objetivo: proporcionar resultados de calidad a las búsquedas de los usuarios, y esto es así porque redunda en las visitas que recibe su buscador, en sus ingresos, en sus productos, en su desarrollo empresarial. Para ello refina y refina los algoritmos de su buscador cada vez más, desechando la paja y yendo al grano. Lo que ayer eran criterios válidos de posicionamiento para una web hoy no lo son tanto; ahora premia sobre todo la calidad de los contenidos por encima de cualquier otra consideración, estética o de programación interna de las webs.

Los SEO se tiran de los pelos: webs que antes optimizaban según ciertos criterios ahora se ven de repente relegadas a posiciones bajas sin haberlas modificado ni un ápice. ¿Qué está ocurriendo, cómo entender de una vez las pretensiones del gigante?

En Internet, no nos engañemos, siempre han triunfado las webs que proporcionan contenidos de valor, independientemente de su SEO interno. Todas las ideas y venidas de los SEO intentando acoplarse a los requerimientos de Google se han visto abocadas al fracaso si la web en cuestión no ofrecía contenidos relevantes. Lo único que no ha cambiado desde el principio, ni cambiará, es mantener una buena usabilidad en las páginas, y esto no requiere de ningun esfuerzo sobrehumano, ni de conocimientos avanzados.

Jakob Nielsen lo venía ya anunciando desde mediados de los ‘90: sin unos buenos contenidos y una buena usabilidad, ninguna web será visible significativamente en Internet. Mantener ambas cosas regularmente no es ninguna heroicidad, aunque requiere de dedicación y trabajo constante. Luego los resultados, casi siempre satisfactorios, suelen venir solos.

Sobre la creación de contenidos hay pocas reglas generales: ser original, aportar valor y estar actualizado, fundamentalmente. Respecto a la Usabilidad sí habría que marcarse a fuego unas reglas mínimas que harán que una web funcione, o al menos que no sea estigmatizada por Google:

  • Ve al grano, abandona lo superfluo.
  • Haz que el usuario consiga lo que quiere fácilmente, no le hagas perder el tiempo. Proporciónale toda la ayuda que necesite.
  • Déjale el control al usuario, no le dirijas, que él tenga pleno poder sobre la web, pero muéstrale siempre dónde está.
  • Mantén siempre que puedas los estándares de Internet con respecto a la navegación.
  • Proporciona elementos de feedback, y estáte atento a ellos.
  • Si tu web es bonita, los usuarios la visitarán una sola vez; si además es útil, la visitarán continuamente. 


Publicar un comentario